Exposiciones

‘Patrimonio flamenco. La historia de la cultura jonda en la Biblioteca Nacional de España’, en la BNE, en la Sala Recoletos de Madrid, del 27 de enero al 2 de mayo de 2017 y del 19 de mayo al 3 de septiembre de 2017 en el Centro de Arte Contemporáneo Rafael Botí de Córdoba.

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La Biblioteca Nacional de España (BNE) acoge desde el 27 de enero al 2 de mayo de 2017 una exposición llamada ‘Patrimonio flamenco. La historia de la cultura jonda en la Biblioteca Nacional de España’ donde se expondrán, entre otras, fotografías de Emilio Beauchy Cano que dicha institución tiene en su archivo dedicadas al flamenco.

Completarán la muestra, los trabajos de Gyenes, Ibáñez, Avedon, Colita, Ouka Leele o Cervantes y Goya, entre otros. El flamenco, la expresión popular española más reconocida en el mundo, es hoy admirado en todo el mundo. El momento histórico que vive esta manifestación ancestral es una buena excusa para abrir las puertas de Patrimonio Flamenco, la historia de la Cultura Jonda en la Biblioteca Naciona. Esta exposición rinde homenaje al cante, toque y baile de los artistas más significativos de la historia flamenca, La Niña de los Peines, Chacón, Carmen Amaya, Mairena, Caracol, Gades, Paco de Lucía, Camarón…

La exposición, comisariada por Teo Sánchez y David Calzado, muestra unas 150 obras mayoritariamente de la Biblioteca Nacional de España y otras de instituciones como el Museo Reina Sofía o el Picasso de Barcelona y la Fundación Manuel de Falla, entre otras.
El recorrido parte de las primeras manifestaciones preflamencas que encontramos en obras como La Gitanillla de Cervantes o en estampas como El Vito, de Goya para llegar hasta las últimas películas de Saura o el arte urbano con en el que Suso33 representa hoy a Enrique Morente.
Cuando Estébanez Calderón describe Un baile en Triana y Asamblea General en sus Escenas Andaluzas el flamenco ya es un hecho reconocible por una buena parte de la sociedad. En las décadas que siguen la prensa ya habla de El Planeta o Silverio Franconetti, los primeros cantaores con cartel. Los viajeros que llegan a España – como Henry Ford o Davillier– muestran con pasión esta nueva forma de expresión e incluso Antonio Machado y Álvarez, Demófilo, firma con sus ensayos y recopilaciones las primeras páginas de la flamencología.
A finales del XIX se produce también la irrupción de la fotografía, una disciplina que también se ha sentido atraída por la cultura jonda, y prueba de ello es la serie de imágenes realizadas por Emilio Beauchy Cano que forman parte del archivo de la Biblioteca Nacional de España y que están recopiladas en esta web en el Portfolio dedicado al Flamenco.

 


 

‘Sevilla a través de la fotografía (1839-1929)’, en el CICUS de Sevilla

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Esta exposición, que se celebra en la Sala EP1 de la sede de CICUS desde el 11 de marzo al 22 de abril de 2016 y cuya entrada es gratuita, incluye numerosas fotografías de Emilio Beauchy Cano.

Referencias según CICUS: «La ciudad de Sevilla nos sirve de hilo conductor para hacer un balance de la historia de la fotografía desde principios del siglo XIX a finales del primer tercio del XX. A través de los soportes, las técnicas, o las primeras cámaras, nos acercaremos a los inicios de un arte, la fotografía, que hoy en día está al alcance de casi todo el mundo. Asimismo, se trata también de una oportunidad de conocer fotografías inéditas o muy poco vistas de la ciudad de Sevilla: sus fiestas, costumbres, lugares emblemáticos e hitos históricos. De todo esto, nos hablan los fondos que se exhiben en esta exposición procedentes de instituciones públicas como la Universidad de Sevilla, la Real Sociedad Económica de Amigos del País, el Instituto Fotográfico de Barcelona, la Universidad de Navarra, el Instituto del Patrimonio Cultural de España, y coleccionistas privados de Sevilla, Granada, Barcelona o Madrid. Se reúnen cerca de 200 fotografías, muchas de ellas inéditas, así como un conjunto de libros, cámaras fotográficas, entre las que destaca una de las primeras máquinas de daguerrotipo de España, así como visores estereoscópicos siguiendo un eje cronológico, que arranca con el nacimiento del daguerrotipo. A través de ellas se van sucediendo las imágenes de la ciudad y sus gentes sobre los diferentes procedimientos fotográficos primitivos que la atraparon hasta 1929, constituyendo un conjunto de pequeñas historias, que ponen de manifiesto el valioso patrimonio fotográfico de Sevilla. Este legado está integrado por excepcionales testimonios gráficos y por documentos imprescindibles para documentar los cambios de su urbanismo desde mediados del siglo XIX. Un rico legado de instantes suspendidos en el tiempo. Detenidos allí donde podemos reconocerlo como parte de nuestra memoria colectiva.»

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