Julio Beauchy Perón

Biografía de Julio Beauchy Perón (c. 1815 – c. 1889)

Julio Beauchy Perón, también conocido como Honorato Jules Beauchy Perón, es el primero de la saga de los Beauchy que se dedicó a la fotografía de manera profesional, siendo su época de máximo rendimiento entre 1867 y 1879.

Hijo de Honorato Beauchy y de Melania Perón, Jules Beauchy Perón nació en torno a 1815 en la pequeña localidad de Esquennoy, situada a 90 kilómetros de París, en la región de la Picardie de Francia. Aunque en la mayoría de las publicaciones se refieren al fotógrafo como ‘Julio Beauchy Perou’, los documentos que dispone la familia confirman que su apellido era ‘Perón’ (Ver Jules Beauchy Perón, el primero de la saga)
Según nuestros datos, Julio se trasladó a Sevilla hacia 1839 y abrió un bazar en una de las zonas comerciales más importantes de la ciudad: en el número 102 de la calle Sierpes, donde vendía todo tipo de materiales, algunos de lujo, relacionados con las artes: marcos, litografías, muebles, artículos de dibujos, papeles, tintas, souvenirs, perfumes y espejos biselados, introducidos por él en la capital Hispalense para los que llegó a crear incluso una fábrica y almacén en el número 1 de la calle Toqueros (hasta c. 1892), según apunta el monográfico de la Universidad de Sevilla ‘Sevilla. Objetivo fotográfico de Emilio Beauchy’.

El establecimiento de Beauchy Perón en Sevilla coincidió con la introducción de la moda francesa, propiciada por un cambio de mentalidad de la época isabelina, que se dejó notar en la decoración de los interiores domésticos y de la que Jules Beauchy Perón sería uno de los principales referentes, pues ofrecía en exclusiva las últimas novedades parisinas y se anunciaba en periódicos nacionales.

Con el negocio viento en popa, Jules Beauchy Perón se casaría con María del Rosario Cano Cervantes, una sevillana con la que tuvo seis hijos: Julio, Emilio, Melania, Matilde, Mª del Rosario y Julia, algunos de los cuales se lanzaron a trabajar pronto en el negocio familiar.

Tras un voraz incendio que destruyó en 1853 su almacén de espejos biselados, Jules Beauchy Perón amplió su negocio incluyendo un estudio de fotografía en el mismo número 102, que se anunciaba como ‘Fotografía y Leptografía francesa’ con el que contribuyó a difundir en España el daguerrotipoDestaca el monográfico de la Universidad de Sevilla, que «utilizaba distintos procedimientos fotográficos primitivos, fundamentalmente al colodión, como se aprecia en el retrato bajo estas líneas de Vicente Mamerto Casajús.

                      

Según afirma Miguel Ángel Yáñez Polo en su libro ‘Retratos y fotógrafos’, Beauchy Perón fue un ‘hombre importante’ en Sevilla, no ya por el comercio que logró montar, sino por ser uno de los primeros en introducir la instantánea al gelatinobromuro.

En la década de los sesenta, decenas de fotógrafos españoles comenzaron a tomar el relevo a los extranjeros, tanto en el retrato como en la fotografía de viaje. Según se desprende de la ‘Historia de la fotografía en España’, de Publio López Mondéjar, no había fotógrafo de cierto renombre que no ofreciese a su clientela un amplio muestrario de retratos de celebridades, casi como una tarjeta de visita que cubría la enorme demanda que se generó entre el público de los mismos. Esta costumbre se mantuvo hasta finales de siglo por Julio Beauchy, al igual que Antonio García, Pau Audoudard o Antonio Esplugas, entre otros, que realizaron interesantes colecciones de retratos de actores, músicos, cantantes o toreros. «La categoría de estos fotógrafos llegó a medirse no solo por la calidad, sino por la cantidad de estos retratos, que exhibían en sus escaparates, proporcionando así una distracción añadida a los cientos de curiosos que paseaban por las céntricas calles de las ciudades», explica López Mondéjar.

En pleno apogeo de las tarjetas de visita, Beauchy Perón se especializó en los retratos de la burguesía, situándose como un referente para las principales familias sevillanas, e incluso para la aristocracia (por ejemplo el duque de Montpensier) y los extranjeros que llegaban a la ciudad. De él aprenderían buenos fotógrafos, entre ellos José Pavón Gómez, quien abrió su propio estudio en 1866.

A finales de los años 60, Julio Beauchy Perón castellanizaría su nombre al tiempo que trasladaría su estudio de Sierpes 102 al numero 30 de la misma calle, local que finalmente heredaría su hijo Emilio Beauchy Cano insigne reportero y retratista como posteriormente se vio.

                                

En este local, Julio Beauchy Perón «no sólo vendía objetos relacionados con las artes, sino también con el negocio de la fotografía, incluyendo por ejemplo además de cartulinas, papeles y álbumes, las nuevas novedades como el papel leptográfico que Laurent presentó en 1866 en l Societé Française de Photographie y con el que parece mantuvo cierta relación comercial», destaca el monográfico de la Universidad de Sevilla.

Entre 1874 y 1879 se asocia con uno de los fotógrafos más renombrados de la ciudad, el joven Antonio Rodríguez Téllez, firmando todas sus fotografías como «Beauchy y Rodríguez», como este retrato de la reina María de las Mercedes. Rodríguez Téllez aportó el local (el número 16 de la Calle Sierpes) y su prestigio (ya tenía en Sevilla una buena clientela), mientras que Julio ‘el francés’, como también se le conocía, contribuyó con sus conocimientos fotográficos importados de Francia y su trabajo personal.

Fotógrafo de las clases altas, Julio Beauchy fue quien primero promocionó en nuestra ciudad una colección de vistas algo mayores que una postal , en colaboración con su compatriota Monney y que abarcan tipos y costumbres andaluzas.

Yáñez Polo afirma que en 1875, cuando Sevilla perdió uno de sus grandes maestros de la fotografía, Leygonier, Jules Beauchy Perón era, junto a Sierra Payba y Pedro Sebastiá Vila, uno de los más afamados fotógrafos de España.

Beauchy Perón utilizó el papel leptográfico patentado por Laurent y Martínez Sánchez y viajó por toda Andalucía, sacando numerosas vistas y panorámicas, además de hermosos retratos, especializándose en difuntos.

En 1877, cuando ya trasladó definitivamente el estudio fotográfico a Sierpes, 30,  Julio Beauchy Cano, su hijo mayor, trabajó con él durante unos años, quien se dedicó principalmente al ámbito comercial. Se conocen muy pocas muestras fotográficas de su autoría, apenas media docena, como estos dos retratos de niños desconocidos bajo estas líneas.

Beauchyphoto_Niño_Julio_Beauchy_Cano_fotografias_antiguas_postales_retratos                      Beauchyphoto_Niño_vestido_de-garrochista_Julio_Beauchy_Cano_fotografias_antiguas_postales_retratos

En 1879 deja definitivamente la fotografía en manos de su segundo hijo Emilio Beauchy Cano (1849-1928), que permanecerá en el estudio del número 30 de la calle Sierpes hasta 1889.

La fecha de la muerte de Julio Beauchy Perón no se conoce con exactitud. Según Justo Ramos Regife, la data en 1881, año en el que todavía vivía, porque asistió al bautizo de su nieto Julio Beauchy García (1883-1954); otras, como la de Luis Méndez asegura que murió en 1883, porque en esa fecha su esposa ya se anunciaba como ‘Viuda de Julio Beauchy Perón’ en relación con la fábrica de Toqueros. Sin embargo, algunas fuentes como las de Juan Miguel Sánchez Vigil en ‘Del Daguerrotipo a la instamatic’ la sitúan en 1888; e incluso más tardías, como la del Diccionario de Ateneístas, que la retrasa hasta 1889.

Las circunstancias de su muerte se desconocen, aunque apuntan que podría haber sido mientras se encontraba de viaje en Marsella.

Fotografía y Estudios

Entre las novedades fotográficas que introdujo el fotógrafo Julio Beauchy Perón, estuvo la fotografía de tamaño natural.

Estudio de Sierpes 102:

El Estudio del número 102 de la calle Sierpes de Sevilla, fue regentado por Julio Beauchy Perón desde 1840 hasta 1868. En una primera etapa, desde c.1840 a c.1853 sólo funcionaba como bazar; y ya en 1853 amplió sus servicios también de fotografia.

Estudio de Sierpes 30:

En c.1852, Beauchy Perón abrió un nuevo estudio fotográfico en el número 30 de la calle Sierpes de Sevilla, donde trabajaría hasta c.1879. Con esta ampliación, el fotógrafo pasó a firmar como ‘Fotografía francesa’ y Julio Beauchy y Cía.

 

         

Estudio de Sierpes 16 y San Acasio 2:

En 1874, Beauchy Perón, situado en el estudio del número 16 de la calle Sierpes, se asocia con Antonio Rodríguez Téllez, que trabajaba en el número 2 de la calle San Acasio 2, una relación que se mantendría hasta 1876. Beauchy Perón continuaría en el estudio de Sierpes 16 hasta 1879. Su denominación: ‘Fotografía Universal‘.

Desde 1877 hasta 1879, trabajaron con él sus hijos Julio Beauchy Cano y, desde 1865 y 1879, Emilio Beauchy Cano.